Origen y evolución

Para establecer los orígenes del balonmano, los investigadores tratan de buscar similitudes y puntos de contacto con juegos propios de los griegos y de los romanos. Aunque a nadie escapa, no obstante, que la agilidad del hombre con sus manos pudo llevarle ya en las primeras civilizaciones conocidas a utilizarlas para sus juegos. Es una incongruencia afirmar que allí fue donde nació el balonmano. Pero en un punto están casi todos de acuerdo: el balonmano, tal y como se entiende ahora, es un deporte realmente muy joven, del primer cuarto de nuestro siglo.

En cualquier caso, también es cierto que en la antigua Grecia existió el “juego de urania” en el que se usaba el balón de medidas parecida a una manzana, que debía ser sostenido en el aire. En uno de los libros fundamentales de la literatura clásica, la Odisea, Homero habla de este juego y explica cómo dos de sus protagonistas lanzaban la pelota al aire en dirección a las nubes y la cogían saltando, antes de que sus pies volvieran a pisar el suelo. Algunas escenas de este tipo de diversión fueron halladas en la muralla de Atenas en 1926.

Posteriormente, también entre los romanos el médico Claudio Galeno había aconsejado a sus enfermos la práctica del “Harpaston”, una modalidad que se realizaba con una pelota y con las manos. Aquello se producía alrededor de los años 150 a. de C. Mucho más adelante, ya en la Edad Media, el trovador Walter Von der Vogelwide describió asimismo el “juego de la pelota”, que consistía en atrapar el balón en vuelo de una forma parecida a como se lo pasan ahora los jugadores de balonmano. Era practicado principalmente en la Corte y los trovadores lo bautizaron como el “Primer Juego de Verano”. De todos modos, era una práctica deportiva no estructurada, sin ningún tipo de reglamento ni de normas.

Estos son los antecedentes básicos que sirvieron más tarde para la creación de un deporte llamado “handball”, que se está practicando actualmente en más de 100 países del mundo entero, con alrededor de un cuarto de millón de equipos y más de 5 millones de jugadores.

Los orígenes modernos del balonmano datan de finales del siglo XIX, cuando se utilizaba como complemento para entrenar y preparar a los gimnastas. En 1982, un profesor de gimnástica, Konrad Koch, creó el “raffballspied”, con características muy parecidas al actual balonmano. En este tiempo, en Checoslovaquia se practicaba en las escuelas un juego en el que cada equipo estaba formado por siete jugadores. Se denominaba “hazena” y su primer reglamento apareció en 1905.

Muchos historiadores aseguran que el origen del balonmano actual está en Alemania. Pero buscando datos concretos nos encontramos con varias versiones, con importantes puntos de discrepancia. En cualquier caso, parece claro que el año 1848, en un instituto de enseñanza media de Dinamarca, un profesor de gimnasia, Holger Nielsen, ideó un deporte al que llamó “haandbold”, dándole unas reglas y un sistema de juego. Se trataba de meter goles en una portería, de una manera semejante al fútbol, pero manejando el balón con las manos. Pocos años después este deporte era introducido en Suecia, en Karlskrona concretamente, a través de G. Wallstrom. Era el año 1910.

Más inverosímil parece la versión sudamericana, según la cual el profesor uruguayo de gimnasia Antonio Valera realizó en 1914 una mezcla de baloncesto, rugby y fútbol, que se practicó en algunas zonas de la costa argentina y del que se realizó un primer encuentro oficial en el estadio de Montevideo en 1916. Este extraño juego fue visto, según la misma versión, por unos marineros alemanes que se interesaron por él y al concluir la guerra lo trasladaron a Alemania, donde acabaría de pulirse hasta convertirse en el balonmano actual.

De todos modos todo apunta a un profesor berlinés de educación física, Max Heiser, a quien se reconoce como el verdadero y legítimo “padre” de esta modalidad deportiva. Los historiadores alemanes aseguran que Heiser se inspiró en algunos deportes que ya se practicaban como el “raffbold”, el “volkerball” y el “koreball”, para la creación de uno nuevo: el “torball”. Se jugaba en una sala o al aire libre (concretamente el jugaba con sus alumnas en una de las principales avenidas de Berlín), sobre un terreno de 40 m por 20 y se utilizaba una pelota medicinal o una de fútbol. Con la pelota en la mano no se podía correr más de tres segundos; la zona estaba ubicada a 4 m y la portería medía 2.50 por 2 m.

Heiser ideó este juego para ocupar los ratos libres de las trabajadoras de la empresa Siemens.
Consecuentemente, los agarrones y la lucha cuerpo a cuerpo no estaban permitidos. Las reglas no eran, con todo, excesivamente claras y, aunque llegó a tener un buen número de practicantes, acabó muriendo poco tiempo después. Pero el “torball” dejó su semilla. El invento de Heiden en 1915 fue recogido unos años después por el profesor alemán Carl Schelenz y sirvió como base de lo que llamó “handbold”. La aportación de Schelenz, después entrenador de Alemania, Austria y Suiza, fue decisiva porque estableció unas normas, modificó las anteriores y llevó el juego a los campos de fútbol con unas reglas idénticas a las de éste con la diferencia de que se jugaba con las manos.

Entre lo más destacado estaba el hecho de que el nuevo deporte debía jugarse con 11 componentes y que la zona se desplazó a los 11 m. Las porterías eran idénticas a las de fútbol. Se introdujo también el “dribling” y la lucha por la posesión del balón, lo que ofreció más espectáculo y dinamismo.

El nuevo juego había sido diseñado también para que lo practicaran los hombres. Y tal vez por ello encontró más apoyos para su desarrollo futuro. El mismo secretario general de la Asociación Internacional de Fútbol en 1912, el alemán Hirschmann, se esforzó en desarrollar el balonmano. En sus inicios quedó inscrito en la Federación Internacional de Atletismo. Schelenz dio a conocer el balonmano en Europa en 1919. Un año después, Carl Diem, director de la Escuela Alemana de Educación Física y presidente de la Liga de Atletismo de Brandedurg, dio oficialidad en su país a este deporte y lo introdujo en la Armada, con lo que pronto adquirió un gran desarrollo en Alemania.

Después de aquello todo fue muy rápido. En 1926 el congreso de la Federación Internacional de Atletismo Amateur, reunido en la Haya, nombró una comisión encargada de establecer un reglamento claro y conciso. El 11 de agosto de 1927, en Amsterdan, el comité de balonmano admitió de forma oficial, el reglamento que se estaba utilizando en Alemania para este deporte que seguía practicándose con 11 jugadores. En la 25 sesión del Comité Olímpico Internacional, Mónaco 1927, se dio otro paso muy importante cuando se solicitó por primera vez la inclusión en el programa olímpico.

Eran los primeros tiempos de un deporte llamado a convertirse en uno de los más practicados del mundo entero. Lo primero, lo fundamental, era conseguir su inclusión en los juegos olímpicos. Desde sus inicios, el balonmano encontró el apoyo de otras federaciones importantes ya en funcionamiento. Es más, como he comentado estuvo integrada en una primera etapa dentro de la IAAF (Federación Internacional de Atletismo Amateur) hasta el año 1928. www.hand-ball.org

Durante este período los esforzados creadores del balonmano buscaron los canales para darle una proyección internacional, organizando partidos entre regiones y también entre diversos países. En el Séptimo Congreso de a IAAF, celebrado en la Haya en 1926, se creó una comisión encargada de poner en marcha un reglamento que rigiera por igual en todos los países y se planteó la posibilidad de que este nuevo deporte tuviera su propia asociación internacional. Web de balonmano mundial.

El 4 de agosto de 1928, en Amsterdam, tiene lugar el congreso que sirvió para la fundación de la Federación Internacional de Balonmano. Once países sirvieron de base y apoyaron la iniciativa. Entre los componentes de la junta directiva estaba Avery Brundage, el que sería después presidente del Comité Olímpico Internacional y que se mantuvo en aquel organismo desde su creación, convirtiéndose más adelante en consejero. www.hand-ball.org

Como puede comprobarse, Alemania fue el país fundamental en el desarrollo del balonmano. Allí se celebraron los primeros partidos internacionales y también se creó la primera federación nacional. Después de la Primera Guerra Mundial se asienta definitivamente este juego y en Alemania, prácticamente, se convierte en el deporte oficial. En 1925 este país se enfrentó a Austria en partido amistoso que concluyó con victoria de los visitantes por 3 goles a 6. En el plano femenino, los germanos volvieron a ser pioneros con otro Alemania-Austria que también fue ganado por las austríacas, por 4 a 5. La constitución de la Federación Alemana de Balonmano llegaría algunos años más tarde, el 27 de julio de 1933, en Nuremberg. Destacadas personalidades formaron parte de la primera directiva y movieron los hilos necesarios para que este deporte se convirtiera en básico en la Armada. Su desarrollo estaba asegurado. www.hand-ball.org

Ya con un reglamento completo y concreto, con el apoyo de numerosos países en los que ya se practicaba, el balonmano recibió el espaldarazo definitivo en 1934, cuando el COI decidió tomar en consideración la propuesta de inclusión en el programa olímpico e incorporó este deporte, en la modalidad de a 11, en las pruebas de los Juegos Olímpicos de Berlín que se celebrarían en 1936. www.hand-ball.org

Aquello había sido el objetivo de la federación internacional desde su fundación. Lograrlo supuso dar a conocer de forma definitiva el balonmano a todos los países del mundo. De todas formas la participación fue escasa. Solamente seis países tomaron parte en el acontecimiento. Fueron Alemania, Suiza, Hungría, curso de árbitros para unificar los criterios que debían regir en los JJ.OO. El triunfo final sería para Alemania, Austria acabaría en segunda posición y Suiza sería la tercera. Web de balonmano mundial.

Fue el primer torneo de gran nivel que se organizó. Dos años más tarde, con motivo de la celebración del décimo aniversario de la fundación de la FIHA, se organizó el Primer Campeonato del Mundo de Balonmano a once que tuvo como sede Alemania. La participación fue bastante más amplia, 10 países: Alemania, Suiza, Suecia, Hungría, Rumania, Checoslovaquia, Polonia, Dinamarca, Holanda y Luxemburgo. También esta vez el triunfo final fue para los alemanes, que dejaron atrás a Suiza, Suecia y Hungría por este mismo orden. Alemania, pues, se convirtió en la primera nación que conquistó los títulos de los juegos olímpicos y el campeonato del mundo. Después vendría un largo parón de 10 años en el que solamente se desarrollaron las competiciones nacionales. No hubo actividad internacional como consecuencia de la Segunda Guerra Mundial. Web de balonmano mundial.

Fue después de la guerra, el 11 de julio de 1946, cuando el sueco Gosta Bjorck reunió en Copenhague a los miembros representantes de ocho federaciones nacionales con el único orden del día de disolver la FIHA y crear la IHF. El comunicado final de aquel primer congreso fue el siguiente:
“Reunidas en congreso, en Copenhague, las siguientes federaciones nacionales, representadas por 35 delegados de Dinamarca, Finlandia, Francia, Noruega, Países Bajos, Polonia, Suecia y Suiza, así como ambién con la participación de Austria, Bélgica, Luxemburgo y Portugal, que han delegado sus votos, declaran por unanimidad que la antigua Federación Internacional de Balonmano Amateur, de la cual son miembros, ya no existe y que sus derechos y obligaciones pasan a una nueva organización, fundada hoy, con el nombre de Federación Internacional de Balonmano (HIF). www.hand-ball.org

La junta directiva quedó presidida por el sueco Gosta Bjorck, como vicepresidentes Hans Baumann, de Suiza, y Charles Petit Montgobert, de Francia. El secretario general fue Carl Filip Borg y el tesorero Wolf Lyberg, ambos de Suecia. La sede de esta institución quedó fijada en un principio en Estocolmo, aunque unos años más tarde pasaría a ubicarse en la localidad suiza de Basilea, donde se encuentra en la actualidad. www.hand-ball.org

Con la creación de la IHF y la aprobación de algunas modificaciones en las reglas de juego, el deporte se revitalizó y fue evolucionando de forma progresiva a través de los congresos que periódicamente fueron realizándose. Una de las preocupaciones fundamentales del nuevo organismo fue el tratamiento muy especial del balonmano a 7 jugadores que había crecido, desde 1938, casi de una forma paralela al balonmano a 11. La coexistencia perduró hasta los años 60. La batalla, finalmente, fue ganada por la modalidad de a siete.

Un año después de la fundación de la IHF, en 1947, se realiza el primer curso internacional de arbitraje. Durante el Campeonato del Mundo de Francia de 1948 se realizó un congreso con 18 delegados, representantes de 6 federaciones, y en el se admitieron a 9 miembros nuevos. Participaron en el campeonato 12 equipos. En relación con el primer mundial del 38 se sumaron Francia, como país anfitrión, Bélgica, Finlandia, Austria y Portugal pero fueron bajas equipos tan importantes como Rumania, Checoslovaquia y, sobre todo, Alemania. El primer puesto fue para Suecia, el segundo para Dinamarca seguida de Suiza y Francia. www.hand-ball.org

Un año más tarde se celebró en Hungría el Primer Campeonato del Mundo Femenino en la modalidad de a 11 y en el que participaron 4 equipos. El triunfo fue para Hungría a la que siguieron Austria y Checoslovaquia.

En el congreso de 1950, los 25 delegados que representaban a 13 federaciones sustituyen al sueco Gosta Bjorck como presidente y eligen al suizo Hans Baumann. Él mismo fue quien presidió en 1952 los terceros Campeonatos del Mundo a once que se disputaron en Suiza. Participaron trece equipos, entre ellos por primera vez España que pierde los encuentros contra Austria (10-20) y contra Sarre (18-12) y vence a Suecia (12-9). Alemania vence en este campeonato. www.hand-ball.org

En la celebración de los cuartos Campeonatos del Mundo en la RFA (1955) participa nuevamente España junto con otros 16 equipos. La clasificación fue por este orden: primera Alemania Federal seguida de Suiza, Checoslovaquia y Suecia. A partir de este momento esta modalidad a once fue desapareciendo sustituida por los equipos de siete jugadores. Tras este campeonato la IHF solicita nuevamente la inclusión de este deporte en los juegos olímpicos pero en la modalidad de siete jugadores. www.hand-ball.org

En 1957 la federación internacional creó la Copa de Europa para clubs campeones de ligas nacionales masculinas a siete jugadores y cuatro años más tarde, la femenina. La modalidad a once continuó, cada vez con una menor participación. En los campeonatos del mundo de 1959 cuya sede fue Austria participaron 7 equipos. El campeón fue el equipo combinado entre la Alemania Federal y la Democrática seguido de Rumania, Suecia y Austria; y en los mundiales de 1963 ganó la Alemania Democrática (8 equipos y por primera vez Israel y EE.UU.) y en el segundo de 1966 la Alemania Federal (6 equipos). www.hand-ball.org

Tiene esta modalidad un desarrollo paralelo a la de a once sobre todo en el norte de Europa y en ella se celebra el primer Campeonato del Mundo en 1938. La Segunda 0Guerra Mundial no permitió el desarrollo de competiciones y es en 1954 cuando el balonmano a siete se reúne para un nuevo campeonato del mundo.
Tras una fase de clasificación, que España no supera, seis equipos se enfrentan quedando campeón el sueco, seguido por el alemán, el checoslovaco y el suizo. Dinamarca y Francia quedaron relegados a las últimas posiciones.

Entre el segundo y el tercer campeonato del mundo la federación internacional creó la Copa de Europa de Clubs campeones nacionales, dando un gran impulso a esta modalidad. Esto ocurrió en el Congreso de Estocolmo del año 1956 al que habían acudido 36 delegados de 18 federaciones. Un año más tarde se pondría en marcha y sería ganada por un equipo checo, el Praga. El Barcelona representó a España.

En 1958 se celebraría el tercer Campeonato del Mundo en la República Democrática Alemana y sería el primero que tendría una estructura similar a la que se utiliza actualmente. Participaron 16 equipos divididos en 4 grupos. Los dos primeros clasificados de cada uno pasaban a la fase principal en la que quedaban emparejados con los de otro grupo. En la última fase, los ganadores de cada grupo de los dos resultantes, disputaban la final. Gana Suecia al derrotar a Checoslovaquia y la siguen Alemania y Dinamarca. Por detrás quedaron Polonia, Noruega, Hungría y Yugoslavia. España ya había quedado eliminada en la primera fase.

En 1961 se creó la Copa de Europa para equipos femeninos y en este mismo año se disputó la cuarta edición del Campeonato del Mundo con la participación de 21 equipos. Se desarrollo en la RFA. España fue eliminada en la fase de clasificación al superar sólo a Portugal y empatar un partido con Francia. Disputaron a final Rumania y Checoslovaquia. Ganan los primeros 9 a 8, un marcador bajísimo que demostraba la importancia que habían adquirido ya las defensas. Suecia, Alemania y Dinamarca, por este orden, las siguieron.

Paralelamente a la evolución del balonmano masculino a siete, se va implantando y desarrollando el balonmano femenino. Ello llevó a la creación de sus propios campeonatos mundiales. El primero se disputaría en 1957, en Yugoslavia. La segunda edición se celebró en 1962 en Rumania que también fue la ganadora. La tercera se jugó en 1965 en Alemania Federal con el triunfo de Hungría. No se disputaron más hasta 1971 y a partir de este año fueron desarrollándose periódicamente.

En 1964 se celebró la quinta edición del Campeonato del Mundo, masculino en Checoslovaquia con 23 equipos que por primera vez debieron buscar su clasificación en sus propios continentes. España cayó eliminada en esta fase ante Francia. El campeonato lo ganó Rumania tras superar a Suecia por 25 a 22 en la lucha por el oro. El bronce fue para Checoslovaquia seguida de RFA, URSS y Yugoslavia.

Unos meses más tarde tiene lugar el décimo congreso de balonmano con 50 delegados de 27 federaciones. Se decide ampliar las dimensiones del terreno de juego y situarlas en 38-44 m de longitud por 18-22 de ancho, en lugar de los 30 por 15 que se utilizaban. Se estableció también la organización, con dos días de antelación a los campeonatos, de un cursillo de árbitros internacionales y se solicitó oficialmente la inclusión de este deporte como disciplina olímpica para los juegos del 72 en Munich. Esta solicitud es aceptada un año después por el COI pero sólo en su modalidad masculina.

En 1966 el Congreso de Copenhague introdujo, a prueba, un segundo árbitro y la norma de no modificar las reglas de juego hasta después de los JJ.OO.

El sexto campeonato se disputa en Suecia (1967) con 23 equipos. España es nuevamente eliminada en la fase de clasificación. El mundial se jugó de forma distinta a los anteriores. Había una fase preliminar en la que se clasificaban dos equipos de cada grupo para los cuartos de final. Después por eliminatorias se llegaba a la final. El título fue para los checos que vencieron a Dinamarca por 14-11. El bronce para Rumanía tras vencer a la URSS, Suecia fue quinta, sexta la RFA, séptima Yugoslavia y octava Hungría.

En 1968 se celebra en Amsterdam (Holanda) un congreso en el que participan 28 federaciones en el que se adopta definitivamente el terreno de juego de 40 por 20 m para los encuentros de mundiales y JJ.OO. y se anulan algunas competiciones de la federación internacional por la situación de crisis que se vivía.

El séptimo Campeonato del Mundo se disputó en Francia en 1970 con la participación inicial de 27 equipos.

España no supera la fase preliminar. La final fue disputada por Rumania y Alemania Democrática, venciendo los primeros 13-12. Yugoslavia se quedó con el bronce y Dinamarca fue la cuarta clasificada.

Tras el fallecimiento del presidente de la IHF en 1971 se hizo con el cargo Paul Hogberg que se mantuvo en la presidencia hasta 1984. Fue bajo el mandato de este presidente cuando el balonmano llega a sus segundos JJ.OO., siendo los del 72 los primeros en que serían a siete. Unos días antes del inicio de las competiciones olímpicas, en Nuremberg, se realizó el decimocuarto congreso con la presencia de 79 delegados de 36 países, en el que se crean varias comisiones dentro de la IHF para potenciar el desarrollo de este deporte.